Del 31 de marzo al 7 de abril, el Tiro Federal Argentino de Buenos Aires se convirtió en el epicentro del deporte del tiro en América del Sur, al ser anfitrión de la emocionante X Copa Sudamericana de Tiro con Rifle, Pistola y Escopeta, simultáneamente con el IV Campeonato de las Américas de Tiro. Este evento atrajo a más de 200 atletas de toda Sudamérica, quienes compitieron en una serie de pruebas desafiantes y emocionantes.
La competición no solo fue un espectáculo deportivo, sino también un escenario donde se midieron habilidades, destrezas y precisión. Desde los disparos certeros con rifle hasta la rapidez y puntería en las pruebas de pistola y escopeta, los competidores demostraron su dedicación y talento en cada disparo.
La presencia del delegado técnico Wissam Maalouf y otros destacados dirigentes del tiro sudamericano realzó aún más el prestigio del evento. Su participación no solo agregó autoridad y experiencia, sino que también subrayó la importancia de la Copa Sudamericana como un evento crucial en el calendario deportivo regional.
Se agradeció a los jueces, dirigentes y voluntarios, cuyo arduo trabajo y dedicación hicieron posible que la Copa Sudamericana de Tiro y el Campeonato de las Américas fueran un éxito rotundo.
Se destacó especialmente la entrega y el talento de los tiradores argentinos, quienes demostraron un nivel excepcional de habilidad y compromiso durante las competencias. Su participación no solo enriqueció el evento, sino que también inspiró a futuras generaciones de atletas en el país.
En el mundo del deporte, la grandeza no solo se mide por la habilidad atlética, sino también por los valores que un competidor encarna. En este sentido, Francisco «Pancho» Boza, un tirador de escopeta de renombre internacional, medallista Olímpico, ha demostrado ser no solo un maestro en su disciplina, sino también un verdadero caballero del deporte y por ello fue honrado con la Medalla del Panathlon Club en Buenos Aires, entregada por su Presidente Eva Szabo.
La X Copa Sudamericana de Tiro con Rifle, Pistola y Escopeta, junto con el IV Campeonato de las Américas, fue un evento extraordinario que reunió lo mejor del talento y la pasión por el tiro en la región. Desde la precisión milimétrica hasta la camaradería entre los competidores, este campeonato dejó una marca indeleble en la historia del tiro deportivo sudamericano

